Yo soy Adriana Fonte Preciado, nieta de Homero Preciado Armas, veterano de guerra. Soy salubrista, médica tropicalista, máster en Salud Internacional. Soy pinareña, asentada en Madrid. Prefiero la cancha de tenis al laboratorio, pero no siempre se puede elegir. Melómana empedernida, escritora y periodista de vocación. Según mis avales, soy comunicadora científica en la AEC2. Publiqué un libro de poemas, Leve Explicación Circunstancial. Hice una tesis sobre el dengue en Cuba. Creo en la sanidad pública y universal, creo en la salud como derecho humano inalienable y creo que este planeta lo tiene todo para que el 80% de su gente no se muera antes de tiempo, por descuido o por olvido.
Emigré dos veces: de mi pueblo a la capital, de La Habana a Madrid. En esos años me las arreglé para hacer muchas cosas: he trabajado para revistas de música, para agencias de desarrollo internacional, he sido enfermera y médica, periodista e investigadora. Escribo todo, casi siempre.
Me gradué en La Universidad de Ciencias Médicas de La Habana y me hice máster en la Autónoma de Madrid. Al concluir mi maestría me fui a La India a ver para qué servía lo que había estudiado. Mientras, la enfermería y los cuidados han pagado mis cuentas. Llevo un año y un poco trabajando en una clínica de ginecología, obstetricia y reproducción asistida; un mundo nuevo se ha abierto para mí. No abandono mis habituales colaboraciones con los medios de prensa independiente, sobre todo con Periodismo de Barrio y La Joven Cuba. Mis textos son el vínculo que me queda a la causa nacional, por suerte o desgracia. Estoy particularmente orgullosa de mi trabajo con Espacio Público como resultado del Taller latinoamericano de Periodismo de Investigación “Nuevas voces, nuevos relatos”.
Sin embargo, todo seguirá cambiando. La verdad, no tengo idea de cuál será mi ruta profesional. He asumido la inquietud como único método. Eso sí, escribo siempre, casi todo.
Soy además mujer latina, emigrada, feminista, aliada, buena amiga. Creo solo en lo útil y lo bello. Amo bien, me aman mejor.
No tengo tiempo para el resto.